
Atarse a las desgracias del pasado
Tal como mencioné en el libro, esta idea guarda cierta conexión con la posibilidad de negarnos el perdón. Mi próximo libro (te lo recomiendo) “La víctima: ¿Nace o se hace?” tiene un fuerte fundamento en esta idea. Acuérdate que siempre he dicho que son una trilogía , siendo este el primero y el que te acabo de mencionar el segundo. Pues bien, aquí es donde empiezas a hacer evidente algunos de los puntos de conexión entre los tres libros.
Hay un dicho popular que reza así: “Algunos nacen con buena estrella y otros nacen estrellados“. Va uno a ver y es cierto. Así como hay seres humanos que han tenido la bendición de tener unas vidas relativamente estables y tranquilas, para otros desde el momento mismo de su nacimiento ha sido todo un desafío. En ese entendido, hay personas que han hecho de la adversidad su maestra pero para otros, ha sido su cruel verdugo. O al menos así lo interpretan y lo asumen.
Las preguntas de trabajo
- ¿Logras identificar situaciones, eventos o circunstancias que fueron particularmente dañinas o muy dolorosas y que crees que no aún no has logrado superar?
- Si fuera así, ¿cuál crees que es el obstáculo que se interpone para lograr avanzar?
- ¿Cabe la posibilidad de que no hayas logrado perdonar a alguien vinculado con la situación? Si así fuera, ¿cuál es el obstáculo o limitación para poder perdonar a esta persona?
- ¿Cuáles son las cosas que has intentado hacer para superar la situación y crees que no han funcionado?
- ¿Has considerado la posibilidad de que caíste en la llamada “cárcel del victimismo“?
- Si la situación ha sido insuperable (de momento) ¿has considerado la opción de una ayuda profesional?
Sugerencias y recomendaciones
Te refresco las sugerencias presentadas en el libro y te mostraré otras nuevas.
- Busca a personas que pasaron por una experiencia igual o similar a aquella que dices te ha marcado y se ha tornado en un obstáculo y que ellas lograron superar. ¿Qué fue lo que hicieron? Averígualo, a lo mejor -con seguridad- tu podrías hacer lo mismo.
- Cuestiónate si de pronto, buscas el rol de la víctima para obtener algunas ganancias, beneficios o incluso, tener poder frente a otros.
- Haz un examen minucioso de cuáles son las cosas de tu vida que sí puedes controlar y cuáles, en realidad y en definitiva están en manos o en circunstancias ajenas.
- Hecho lo anterior, hazte cargo de lo que realmente puedes controlar.
Nuevas recomendaciones
- Cuidado con la cárcel del victimismo. Este concepto hace referencia a la situación en la que pareciera que nos aferramos a la posición de seguir siendo víctimas. Aclaro: aplica cuando realmente hubo una situación traumática que vivimos y daría la impresión de que nos resistimos a superarla. Es una larga discusión…
- Tu libertad ofrece una opción de avance, por encima de aparentes determinismos. Si no hay opción de mejora o superación, significaría que quedamos marcados y sellados por las circunstancias, lo cual nos convertiría en esclavos y la única opción es la amarga resignación. ¿Estarías dispuesto a aceptar eso?
- Algo te pasó, pero no eres lo que te paso. Aquí hay que diferenciar entre el evento y tu identidad como persona. No son lo mismo.
